Botox ¿Cuándo y porqué?

Una de las preguntas que más comúnmente recibo acerca de la toxina botulínica (Botox, Dysport), es ¿cuándo comenzar a usarla?

La toxina botulínica ha tenido mala fama por como se usaba y los estándares que se tenían al inicio de su uso, esto, aunado a que en televisión y cine nos mostraban personas "sin expresión", creó una imagen falsa de lo que se pretende hacer con este fármaco y cuales son sus beneficios e indicaciones. 

Primero expliquemos un poco sobre como funciona. La toxina botulínica actúa sobre la unión entre los nervios y nuestros músculos, bloqueándola e impidiendo que se transmitan las órdenes del cerebro al músculo. Esto evita que el músculo se contraiga, porque al no recibir órdenes, simplemente no se mueve. Hay muchas de estas terminales en cada músculo, y hay un número variable de las mismas en varias zonas, esto nos da mucho margen de acción para no eliminar por completo la contracción del músculo (y crear esas temidas caras sin expresión), simplemente reducimos la cantidad de estímulos y la fuerza con la que se contraerá el músculo, y puesto que las arrugas de la frente se forman en gran parte por la contracción muscular repetida a lo largo de muchos años, estas desaparecen parcial o totalmente, sin eliminar la capacidad de expresión facial.

 Si se comienza joven, es posible evitar que aparezcan la mayoría de las arrugas típicas de la edad.

Si se comienza joven, es posible evitar que aparezcan la mayoría de las arrugas típicas de la edad.

 En los hombres especialmente es importante por lo fuerte que son los  músculos de su frente y entrecejo

En los hombres especialmente es importante por lo fuerte que son los  músculos de su frente y entrecejo

Este principio; el hecho de que las arrugas se forman por el daño que sufre la piel al arrugarse a lo largo de toda la vida sobre los músculos de la cara cuando se mueven (siendo el daño por la radiación UV del sol el otro gran causante), nos permitió darnos cuenta de que la toxina puede comenzar a utilizarse desde que uno es adulto, preferentemente joven, puesto que entre menos fuerte se contraigan los músculos de la cara (especialmente frente, entrecejo y alrededor de los ojos), menos se dañará la piel, y si además agregamos un excelente bloqueador solar, logramos obtener no solo desaparecer las arrugas, sino evitar que se formen, y como el IMSS insiste en recordarnos, siempre la mejor medicina es la preventiva.

Espero que esto les ayude a comprender el que es actualmente el procedimiento más común en la medicina de rejuvenecimiento.

Si tienen cualquier duda, no duden en contactarme. ¡Que pasen un gran día!

Tabaquismo y Cirugía Plástica

Los cirujanos plásticos solemos ser muy quisquillosos con nuestros pacientes en lo que refiere al uso del tabaco en los periodos pre y posterior a las intervenciones quirúrgicas. ¿Porqué es eso?

La respuesta tiene muchas vertientes, pero antes de ir más a fondo, lo primero que debe comprender un paciente quien desea ser sometido a una cirugía electiva, especialmente una de tipo estético, es que debemos esforzarnos por alcanzar el máximo grado posible de seguridad. El paciente de cirugía plástica suele ser un paciente sano, por lo que no podemos correr ningún riesgo innecesario en su manejo. 

El tabaco nos afecta en varias maneras, la principal es su efecto sobre la microvasculatura (las arterias y venas más pequeñas del cuerpo), los químicos que contiene el tabaco pueden ocasionar espasmos en estos vasos, lo que puede llevar a que las heridas no cicatricen bien, y que las zonas en las cuales el aporte sanguíneo es delicado (como los colgajos que realizamos en muchas cirugías) puedan sufrir, llegando a presentar infartos, y muerte de grandes zonas de tejidos. Por ejemplo, la paciente joven, que acude a realizarse un levantamiento de busto o una abdominoplastía puede sufrir, al no haber dejado de fumar, disrupción de las heridas, áreas de necrosis (un tipo de gangrena) grandes o pequeñas, y poner en riesgo su cuerpo por una cirugía pensada en mejorarlo.

Además de los casos extremos, el tabaquismo puede inducir tos, conllevando a más dolor posquirúrgico y tensión sobre las suturas, puede afectar la capacidad del cuerpo para coagular y ser responsable de sangrados prolongados o tardíos, así como retraso en la capacidad de curación del cuerpo.

En general, el tabaco puede hacer de una cirugía que debería traer felicidad, emoción y nuevas esperanzas, una pesadilla, tanto para la paciente como su cirujano. Moraleja, siempre sean honestos con su cirujano, las preguntas siempre son por su bien, todos queremos que cada cirugía sea perfecta, no agreguemos factores de riesgo innecesarios.

-Dr. Pável De Anda